martes, 19 de marzo de 2013

Gracias, Noruega.

¡Hola amigos!

Ya estamos por aquí de vuelta. Ha sido de nuevo más de un mes de ausencia. No tengo excusa ni tengo la necesidad de ponerme a decir chorradas. No me he sentado a escribir, sin más.

Como ya saben, este blog siempre tuvo dos objetivos desde su nacimiento. Uno de ellos era el más obvio, que no iba más allá de servirme de desahogo, de canal de comunicación entre mi gente, familia, mis amigos y la gente que se preocupa de mi situación y yo. El segundo objetivo era, aprovechando la coyuntura, que este blog tuviera un fin informativo para todos aquellos que se encuentren en una situación similar a la mia, que estén considerando o convencidos de marcharse al extranjero, a Escandinavia, a Noruega. Siempre trato de orientar las entradas a cubrir ambos objetivos, aunque no siempre es posible. Así que tanto la última entrada, como esta, van a estar tildadas de un mayor sentimentalismo y de un menor carácter informativo. Pero bueno, es mi blog, así que yo decido, ¿no?

Bueno, para aquellos que aún no le hayáis dado a la cruz y hayáis cerrado la ventana porque el sentimentalismo os aburre, voy a proceder a explicar por qué este título, por qué me siento tan agradecido. No tengo necesidad alguna de demorarlo más, así que allá voy: mi querida MJ ¡¡YA TIENE TRABAJO!! Sí, por fin lo ha (hemos) conseguido. Como recordarán, mi última entrada, hace ya más de un mes, era de puro reconocimiento a esta muchacha que renunció a todo, que se enfrentó a sus mayores miedos y llenándose de valor luchó y peleó por fabricarse un futuro. Pues los esfuerzos dan sus frutos. Eso es algo que la vida me está enseñando. No siempre uno lo consigue, pero en términos generales si crees en algo, luchas por ello hasta la saciedad, nunca tiras la toalla... la vida acaba recompensándote. Así que hará algo más de diez días, MJ recibió una respuesta a uno de los CIENTOS de e-mails y solicitudes enviadas en la que era invitada a realizar una entrevista de trabajo. La empresa, bastante más pequeña y familiar que las otras (unos diez empleados) y puramente dedicada a la ingeniería acústica, especialidad que estudió MJ, le dio esta oportunidad. Ella fue y con su encanto natural, su fuerza, su energía y sus ganas encandiló a un tal Ole (nombre bastante común en noruega, pero que los españoles tendemos a relacionar con una palabra "muy castellana") y el viernes pasado recibió un SÍ como un templo como respuesta. Así que sí amigos, esta aventura que comenzamos hace algo más de cinco meses ha superado la primera fase, la más difícil, la de conseguir trabajo para los dos protagonistas, alquilar un piso y establecerse en una ciudad, en un país lejano y tan diferente a nuestro lugar de origen.

No me voy a molestar en contaros aquí de nuevo las condiciones laborales ya que son muy similares a las explicadas en otra entrada de este blog. Pero os voy a dejar unos datos simplemente para que alucinéis como yo lo estoy haciendo. Para comenzar, la empresa se dedica a realizar medidas de ruido y de las condiciones acústicas en determinados sitios, como son en grandes construcciones, núcleos urbano con alta densidad de tráfico o en PLANTAS PETROLÍFERAS. Así que una de las principales condiciones que le exigieron durante la entrevista fue que no tuviera miedo a volar en helicóptero, al mar, etc. Pero es que esto llega al punto de que a la semana de incorporarse a trabajar (empieza a principios de mayo) tiene que hacer un curso de una semana de salvamento marítimo, donde le enseñan, entre otras cosas, a evacuar una planta de extracción de petróleo, evacuación tras accidente de helicóptero, qué hacer en caso de incendios... vamos, que parece una formación más propia del ejército que de una ingeniera de sonido. El curso cuesta una fortuna y los gastos son cubiertos por la empresa, con lo que hay que valorar lo que una empresa INVIERTE en una persona esperando que, con el tiempo, esta inversión se traduzca en productividad procedente de esta persona. Pero la cosa no acaba ahí. En el mismo día que le dieron la maravillosa noticia, le proporcionaron más informació, como que la empresa trabaja muchísimo en el extranjero, por lo que pasan mucho tiempo de viaje, recorriéndose medio mundo para hacer medidas que luego procesan desde la misma oficina. Así que le han dicho que se prepare, que va a viajar muchísimo (muérome de la envidia). Y, claro, como esto no era suficiente, a pesar de que ella se incorpora en mayo le han invitado al viaje de empresa, que es el próximo mes de abril y en el que van nada más y nada menos que a Chamonix-Mont Blanc, en los alpes franceses. Y yo con la emoción por las nubes porque este fin de semana mi empresa nos lleva a una estación de esquí noruega a tres horas de autobús... (muérome de envidia x2)

Algunos quizás os preguntaréis si desde que recibió esas negativas debido al idioma y a su inexperiencia en las otras empresas donde ella hizo entrevistas ha cambiado algo para conseguir superar esta barrera y convencer a esta nueva empresa. Pues tengo que deciros que sí. En este aspecto fuimos bastante prácticos: ¿el problema es el noruego? Pues invirtamos en cursos de noruego. Y así fue. Tan pronto como MJ recibió esa respuesta negativa hace algo más de un mes alegando falta de soltura en el idioma nativo, nos pusimos a buscar cursos de noruego de nivel intermedio, con el fin de acelerar el proceso de aprendizaje todo lo posible. De esta manera encontramos dos interesantes cursos intensivos de noruego nivel intermedio a los que decidimos que MJ debía ir. En Oslo hay diferentes escuelas de noruego, aunque hay un par de ellas que son más conocidas. Sin embargo, si buscas, encuentras más. Las dos más famosas son Folkeuniversitetet y Alfa Skolen, pero para MJ encontramos Learning-Language, una academia más pequeña y familiar pero que en calidad no tiene nada que envidiar a las otras dos. ¿Único problema de todas estas escuelas? El precio. Vaya novedad, ¿eh? Aquí en Noruega todo tiene una pega siempre relacionada con el coste económico. Por cada curso intensivo de tres semanas, a algo más de tres horas diarias, de lunes a jueves, donde se estudia la mitad del libro de nivel intermedio (B1 en la escala europea), mi querida MJ ha tenido que invertir 4400kr, que traducido a leuros se va a la más que jugosa cantidad de 630€ (recordemos que solemos aplicar, por simplificar, el cambio a 1€ = 7 kr). Es decir, que se le van a ir más de 1200€ en dos cursos de idiomas de tres semanas de duración. Claro que, además del precio, recordemos que MJ y yo habíamos estudiado el nivel básico hacía ya unos meses, recién llegados a Oslo. Así que esta pobre muchacha, para no tirar el dinero en el curso, se obligó a estudiar diariamente el libro de nivel básico por su cuenta hasta terminarlo justo antes de empezar este curso. Para los interesados, los libros más populares para aprender noruego (siempre noruego-inglés, creo que no existe ninguno de noruego-español) son På vei (nivel básico), y Stein på stein (nivel intermedio - B1). No os voy a engañar, no hemos pagado por ellos. Valen una auténtica fortuna y el coste del curso ya era suficiente inversión. Estaba dispuesto a poneros los enlaces, mantenidos por otro blog: Si algo puede salir mal, pero haciendo honor a su nombre, el autor de este blog anuncia que no puede mantener más las descargas, imagino que por problemas legales, de copiright y demás. Si alguien está muy muy interesado, no tiene más que comentármelo por aquí, dejarme su email, y ya veremos si alguien, siempre de manera accidental, le puede hacer llegar los PDF y los audios. 

Y bien, por tanto, y resumiendo el tema idiomas, estoy convencido de que en el momento que MJ ha incluido en sus solicitudes de trabajo que está yendo a este curso, que tiene intención de ir a la segunda parte, que está haciendo todo lo que está en su mano por aprender noruego lo antes posible, se le han abierto ciertas puertas que hasta entonces estuvieron cerradas. Y la primera puerta ha sido la puerta a la felicidad, pues la barrera está superada y el objetivo cumplido. Este convencimiento está justificado: le han dicho que se incorpore a trabajar a principios de mayo exclusivamente para que pueda terminar el segundo curso, al que le dan una importancia enorme.

En fin, ¿qué más puedo decir? ¿Es necesario que sea más concreto a la hora de justificar el título de esta entrada? Simplemente tengo que añadir que no quepo en mi agradecimiento a este país, a lo que esta tierra del norte de Europa me ha ofrecido. Ha acogido con los brazos abiertos a dos jóvenes que se vieron en un elevado punto de desesperación ante la ausencia total de futuro, de oportunidades en su ciudad, en su tierra, junto a su familia y amigos, y le ha ofrecido una oportunidad irrechazable. Cinco meses, sólo cinco meses se le ha exigido aguantar a estos dos chicos para que dispongan de una oportunidad de ser felices, de vivir y de tener un futuro. Por supuesto, parte del mérito está en nuestra lucha, en nuestro trabajo, en nuestra confianza, en no dar nunca una batalla por perdida. Pero dudo mucho que todo este ímpetu y ganas hubiera resultado tan positivo en España. Sí, quizás habríamos encontrado trabajo, de hecho yo tuve mi oferta encima de la mesa. Pero NUNCA en estas condiciones. NUNCA tendríamos el sueldo que tenemos a pesar de no tener experiencia. Lo siento, amigo empresario de la industria ingenieril española, tú argumentas que yo no tengo experiencia y que no me puedes pagar una fortuna. Yo te digo que no quiero una fortuna, pero que al menos quiero un sueldo que corresponda a una persona con mi cualificación. Que no puedo trabajar en las mismas condiciones que una persona que no ha pasado por lo que pasamos todos los estudiantes de ingeniería hasta que alcanzamos esa casi utopía de tener el título de ingeniero colgado en tu dormitorio. En esto me estoy repitiendo, ya lo escribí cuando inicié esta aventura. Pero es que estos cinco meses no han hecho más que reafirmar mi argumento. En Noruega SE VALORA a los ingenieros, se tiene en cuenta lo que significa tener ese título, y por tanto SE PAGA, de primera hora, un sueldo acorde. Además de todas esas condiciones que no hacen más que hacerte sentir cómodo en tu puesto de trabajo y por tanto rendir a un nivel más elevado.

En resumen, que ahora comienza nuestra vida, ahora nuestro futuro se abre, ahora vamos a ser aún más felices y todo gracias a una ciudad, a un país, a una cultura y a una gente que nos ha recibido con los brazos abiertos y que ha sabido valorar lo que estos dos jóvenes españoles podía ofrecerles.

GRACIAS, NORUEGA.

Saludos.

P.D.: Y gracias, Mari. Sin ti, sin tu ofrecimiento y hospitalidad, todo esto hubiera sido absolutamente imposible.





viernes, 8 de febrero de 2013

Una chica muy valiente

Hola amigos.

Hoy no vengo aquí a disculparme por tardar en escribir una nueva entrada. Tampoco vengo a hablaros de alquileres, condiciones laborales o nada parecido. No. Esto que hoy escribo está dedicado en su plenitud a una persona.

Hace 26 años y un mes nace en la preciosa localidad gaditana de Tarifa una chica de cabellos y ojos oscuros. Aún siendo una profunda amante de su tierra, de ese pequeño pueblo situado en el punto más meriodional del continente europeo, de sus paradisíacas playas y de ese encanto para el que no encuentro las palabras adecuadas para describir, por un motivo u otro esta chica se trasladó a los 11 años junto con su familia a la maravillosa capital malacitana. El destino quiso que en una de esas interminables y estresantes épocas de exámenes, esta chica conociera en la biblioteca a un chavalito al que se le puede describir con esa palabra tan andaluza y que tanto nos gusta utilizar: "chufla". Independientemente de lo chufla que fuera este chico, entre ellos surgió algo, una bonita historia que se fue forjando con el paso de los meses y que acabó por convertirse en una relación seria y más que estable.

De la mano continuaron sus andanzas, avanzando en sus estudios universitarios, buscando un futuro próspero y agradable en el que desarrollar sus vidas. Pero, ¡ay amigos!, bien sabemos que las bonitas historias de amor sólo alcanzan el final feliz en la ficción. El chico, que además de ser un "chufla" es un chico que trata de estar informado de la actualidad, que intenta concienciarse y preocuparse de lo que ocurre con su sociedad, empezó a percibir una situación insostenible en cualquiera de los términos que quieran analizar en su país. Así que en su cabeza se fue generando una idea, primero liviana, y poco a poco, paso a paso, con mayor forma, de hacer el petate y marcharse al extranjero en busca de las oportunidades que su país natal le iba a negar. Pero, por supuesto, el amor es cosa de dos; esta decisión no podía tomarla uno sin contar con el otro. 

Esta chica tiene una característica más que resaltable, y es que la unión que tiene con cada uno de los miembros de su familia es de una magnitud más que notable, lo que se traduce en que para ella esta idea no era fácil de aceptar y concebir. ¿Cómo iba a estar ella a miles de kilómetros de sus padres, de sus hermanas? ¿Y sus sobrinos? ¿Cómo iban a crecer sus sobrinos sin tenerla a ella a su lado? Pero este malagueño es de armas tomar, así que lenta e incansablemente fue insistiendo, buscando la manera de convencer a esta preciosa muchacha de que era la mejor idea, la mejor alternativa. Y la naturaleza quiso darle a esta muchacha un coraje y un valor inconmensurable, así que aceptó. Sí, amigos, esta chica se sobrepuso a sus miedos y aceptó a sabiendas de lo que iba a suponer para ella estar lejos de su familia. 

No contento con esto, el chico decidió que el mejor lugar al que podían marcharse era Noruega, ya que una completa desconocida para la chica les ofrecía su casa. "¡A Noruega! ¿Qué tipo de locura es esa? Allí hace un frío tremendo, y hablan un idioma rarísimo. Sin contar lo carísimo que es. Y encima a vivir a casa de una desconocida". Pero no había nada que lo parase, y junto con él, la chica valiente dispuesta a aceptar también todas estas dificultades. Total, ella puede con todo.

Y así fue, estos dos chicos se marcharon a Noruega, emprendieron una aventura nada sencilla y en la que aún andan inmersos. Esta historia se escribe cada día que pasa. Y esta chica, sobreponiéndose a todas las dificultades, sigue luchando día a día por que su historia, su aventura, tenga el mejor de los resultados. De este modo, desde que llegó a ese país escandinavo no ha parado de luchar, de aprender. Está estudiando una lengua tan rara y complicada para los latinos como es el noruego, y está buscando trabajo. Busca y rebusca. "¡Si no encuentras tampoco trabajo en Noruega, ¿qué haces allí? Para eso te vuelves a España". Algunos se aventuran a hacer semejante afirmación. Pobres ignorantes. No saben con quién tratan. La chica ha pasado meses levantándose cada día para buscar empresas que se dediquen a aquello para lo que estudió, para mejorar la información que proporciona a las empresas, y para seguir aprendiendo noruego. Y aún llegó a más: esta chica ha llegado a plantarse físicamente en la oficina de una empresa que ya le había dicho que no tenía ninguna opción dos veces vía email. Nadie puede con ella. Y tanta insistencia tenía que dar sus frutos, así que varias opciones aparecieron. Sin tener el nivel de inglés óptimo, ella le echó ese coraje innato y se plantó en algunas entrevistas. Y cuando más cerca estaba, cuando ya pasó su segunda entrevista, cuando más ansiaba el definitivo sí por parte de una de estas empresas, recibió un no por respuesta. ¡Vaya palo! Todo el problema consiste en que aún no tiene suficiente nivel de noruego y en las empresas de su ámbito se utiliza el noruego como lengua oficial en la oficina, a diferencia de otras empresas donde con poder expresarte en inglés es más que suficiente. Vaya momento más duro para ella.

Pero ya imaginaréis cómo sigue la historia, ¿no? Lejos de venirse abajo, lejos de tirar la toalla, esto ha servido ante todo como motivación para estudiar con mayor intensidad noruego. Ya ha buscado nuevos cursos, y está dispuesta a dominar este idioma cuanto antes. ¡Menuda es ella! Para colmo, los padres de la chica tienen una actitud encomiable, aportándole cada día (gracias a las benditas tecnologías) una dósis de energía positiva que ya quisieran muchos. E incluso unos suegros que, lejos de venirse abajo ante las adversidades que la vida les trae, son capaces de aportar una sonrisa y un mensaje de ánimo para ambos día tras día. Al chico, cada día que pasa, ella le da una lección de fuerza, energía y coraje. Y él no puede estar más convencido de que pronto, muy pronto, ella obtendrá resultados a todos estos esfuerzos. Y el futuro, ese ansiado futuro por el que se lanzaron a semejante aventura, llegará para ella. Obtendrá un trabajo, se establecerá como una ingeniera de categoría y podrá demostrar toda su valía. Porque ELLA PUEDE CON TODO. Hacedle caso, "...hay que luchar, levántate y anda", así que "...guárdate tu inútil llanto, y lo intentas nuevamente, saca fuerza de la fuerza, enseñando bien los dientes, que se enteren de que existes por tu vida y por tu gente... a mi no me digas que no se puede".


P.D.: Te quiero MJ.

martes, 29 de enero de 2013

¡Vámonos de alquiler!

Hola amigos.

Aquí os traigo el post prometido, pero tarde como siempre. Creo que voy a dejar una entradilla fija disculpándome por tardar en publicar y así me evito escribir este rollo cada vez que me siento frente a la pantalla.

Hoy voy a intentar extenderme en el tema de los alquileres. Como más de una vez he expresado por aquí, uno de los principales fines de este blog es aportar una información más que útil para aquellos que se planteen la posibilidad de emigrar a Noruega y buscarse la vida como algunos nos hemos atrevido a hacer. Dicho esto, el tema de hoy es harto importante. Muchos sabrán de seguir el blog desde sus comienzos que MJ y yo tuvimos la suerte de no tener que preocuparnos por el alquiler en el momento de emigrar, ya que Mari, nuestra amiga noruega, nos ofreció su casa hasta que encontráramos un trabajo y pudiéramos trasladarnos. Por tanto, es ahora cuando puedo hablaros con conocimiento de causa acerca de este tema.

Y es que amigos, no pueden ustedes hacerse una idea de cuántas horas dediqué entre el 26 de diciembre, día de mi vuelta de las mini-vacaciones navideñas en España, y el 9 de enero, día de mudanza definitiva a mi nuevo apartamento, a este tema. 

Como ya les hablé del tema geográfico en el anterior post, haré referencia a ciertos nombres que, si no entienden del todo, pueden echar un repasito pinchando aquí y listo.

Pongámonos en situación. Partimos de cero. Estamos en Oslo y queremos alquilar un piso. ¿Qué debemos hacer? Muy sencillo. Primero, por supuesto, tener dinero. ¿Cuánto? Ya os enteraréis más adelante, pero id preparando las carteras. ¿Cualquiera puede alquilar un piso? Siento no poder informarles de qué ocurre cuando acabas de emigrar y no tienes ningún tipo de papeles ni has pasado por ningún proceso de regularización, ya que este paso lo hemos dado tras haber encontrado trabajo yo y con todos los papeles en regla. El segundo paso consiste en acudir la página web universal para absolutamente todo en Noruega. Ya ha aparecido varias veces en el blog, pero insisto en ello. Esta página es FINN.NO, y para que se hagan una idea, pueden encontrar en ella prácticamente todas las ofertas de trabajo que se publican aquí, pueden comprar miles de objetos de segunda mano, pueden alquilar o comprar pisos, encontrar vuelos... de todo. El gran hándicap: está en noruego. Sí amigos, esto es cuestión de tiempo, paciencia, cursos de idiomas, etc.. pero al final consigues entender lo justo y necesario para moverte por ella. Si la curiosidad les lleva a pinchar en el enlace, "Eiendom" es el apartado de "Propiedades (viviendas)", y dentro, "Bolig til leie" viene a significar "Viviendas en alquiler".

Como tampoco pretendo que esto sea un tutorial de manejo de la página, no voy a entrar en más detalles de la misma. Simplemente, a continuación hay que elegir una zona geográfica y finalmente tienes la opción de mostrar por rango de precios, si están amuebladas o no, etc.

Según lo comentado en el post anterior, la zona elegida iba desde Majorstuen hasta Stabekk. Dado que algunas de las zonas pertenecen al término municipal de Oslo, y otras al término municipal de Bærum, pueden comprender la de veces que tuve que ir hacia atrás y hacia delante para ir cambiando las opciones de búsqueda. Y claro, ahora vamos a la gran pregunta, y donde creo que esto servirá de gran ayuda o guía: ¿en qué rango de precios debo moverme? Esto nos lleva a clasificar los anuncios según determinadas características. Seamos concisos: si el piso es compartido, y estás dispuesto a pagar por una habitación más zonas comunes, entonces podrás encontrar cosas por debajo de 9.000 - 10.000 kr (1300 - 1400 €). Sí, comprendo que más de uno se haya caído de espaldas sólo de pensarlo. Como suelo decir por aquí, pensad que todo, sueldos incluidos, es del orden de tres veces el valor en España. Por tanto, no es complicado encontrar pisos compartidos por unas 6.000 ó 7.000 kr la habitación (en torno a los 1000€), de la misma manera que por España, en zonas de estudiantes, los encuentras a unos 300€.
Para el siguiente rango de precios tenemos que tener cuidado con lo que aquí se considera habitación. En Noruega, un piso de 1 rom (1 habitación, literalmente), significa un piso sin dormitorio. Es decir, que el salón cuenta como habitación. Este tipo de pisos están ahí, en medio, entre lo que vale una habitación compartida y lo que vale un piso con un dormitorio, que para nuestros amigos escandinavos serían 2 rom (2 habitaciones, salón + dormitorio). Obviamente, MJ y yo descartamos los pisos sin dormitorio, ya que una vez que nos mudábamos e íbamos a pagar una buena cantidad de dinero, nos apetecía tener una cosa medianamente aceptable. ¿Qué rango de precios se manejan para este tipo de viviendas? Pues después de tantas horas investigando, yo diría que entre 9.000 y 13.000 kr (1300 - 1900€), dependiendo del tamaño y de la zona. La zona de Stabekk, que no pertenece a Oslo y que está algo más alejada, obviamente, ofrecía cosas una pizca más baratas (tampoco nada del otro mundo), mientras que cuanto más céntrico buscabas, como en el caso de Majorstuen, la media de precios subía. Estoy convencido que más de uno sigue mareado con las cantidades que, relajadamente, voy soltando por aquí. Simplemente hagánse una idea: si aquí se ganan unas 22.000 kr (no es una cantidad al azar, ni inventada, no es un sueldo poco habitual) y se pagan 11.000 kr, equivale a ser mileurista y pagar 500 € de alquiler. No es para tirar cohetes, pero vivir, se puede vivir tranquilamente. 
Lo curioso de esta clasificación es que a partir de aquí, para obtener mejoras más que notables en metros cuadrados de piso, en número de habitaciones, etc... el salto no es tan grande. Es decir, el mismo piso de 1 dormitorio por el que pagas 11.000 kr, puedes conseguirlo de 2 dormitorios por 13.000 ó 14.000 kr. Lo mismo para pasar de 45 metros cuadrados a 70-80 metros cuadrados. Obviamente, en cuanto pasamos de las 12.000 kr, con el sueldo ejemplo anteriormente planteado, se hace cada vez más complicado poder subsistir, de ahí que con un único sueldo poca gente se plantee más de un dormitorio.

Vamos a contar alguna cosita más. Por ejemplo: ¿cuál es la duración mínima del contrato de alquiler? En todo este tiempo podría asegurar que casi el 100% de los alquileres te obligan a un mínimo de un año desglosado de la siguiente fórmula: a partir del noveno mes se puede cancelar el contrato, pero hay que avisar con tres meses de antelación. Yo la llamo una manera "muy política" (muy adornado y dando un buen rodeo) de obligarte a estar un año. Lo cierto es que a partir de ese año, ya depende del contrato. Algunos se extienden hasta tres años, siempre pudiendo cancelarlo con tres meses de antelación, otros hay que renovarlos por año, etc.
Otro tema es si los pisos están amueblados o no. Pues hay de todo, pero hay que tener mucho, muchísimo cuidado con los anuncios. Y lo digo por experiencia. Hay pisos que se muestran preciosos en las fotos, con todos los muebles muy nuevos (generalmente de Ikea), pero que luego NO INCLUYEN estos muebles. En noruego, se clasifican entre Møblert, Delvis møblert, y Umøblert (amueblado, parcialmente amueblado y no amueblado). Por tanto, lo mejor que se puede hacer es, en caso de ver un anuncio interesante y que esté dentro de los "parcialmente amueblados", contactar con el arrendador y que te describa qué significa para él 'parcialmente'.

Vamos al último paso. Una vez que ya estás interesado en el piso... pues llamas, dices que lo quieres, y ya está, ¿no? Pues va a ser que no amigos. En esto sí que me quedé anonadado con lo que fui experimentando. Siendo concisos, para casi todos los pisos anunciados hay varios candidatos. Sí, candidatos, tal como lo leen. Como si fuera para conseguir un trabajo. Por tanto, el proceso consiste generalmente en que se realiza una visita, normalmente conjunta (todos los candidatos a la vez) y el arrendador, ya sea el propio dueño o una agencia inmobiliaria, a la vez muestra el producto ofrecido y conoce a los candidatos. Una vez finalizada la visita, los candidatos dicen si están interesados o no, y entonces, el día siguiente, el arrendador elige al candidato 'ganador'. Parece hartamente cómico, pero es así. Es tan sencillo encontrar a quien te alquile la vivienda que se lo pueden permitir.

Ya hablando de mi experiencia personal, asistí a tres visitas como la anteriormente descrita. Los tres pisos que visité fueron uno en Stabekk, otro en Skøyen, y el otro en Slottsparken (junto a Nationaltheatret, muy muy céntrico). Los tres pisos tenían un dormitorio, estaban en el rango de 10.000 - 11.000 kr, los tres amueblados, y los tres en el rango de 40-50 metros cuadrados. Creo que queda claro lo que buscábamos. Y, sinceramente, al visitar el tercero, en Skøyen, me quedé completamente prendado. Tiene los muebles bastante nuevos, el cuarto de baño en unas condiciones exquisitas, además de contar con todos los electrodomésticos básicos (incluidos lavavajillas y lavadora). Además, era el único gestionado por una agencia inmobiliaria, que no sé muy bien por qué me daba más confianza (han tardado poco en demostrar que estaba equivocado, pues no nos han tratado excesivamente bien). La situación era ideal, a cinco minutos del centro y a cinco del trabajo, en una zona súper tranquila, una urbanización muy nueva y muy agradable. El piso tiene 46 metros cuadrado, además de un trastero en el sótano. Es un bajo precioso, con parqué en toda la casa, calefacción central y una terraza preciosa con barbacoa y hamaca para cuando, aunque no lo crean, haga buen tiempo (todo llega). ¿El precio? Si contamos los gastos de luz, teléfono, internet y TV (aquí hay que pagar por TV sí o sí) asciende a casi 12.000 kr. Pero si el ejemplo de sueldo que he puesto por ahí arriba es similar al mío (que lo es), se puede concluir que es posible vivir aquí. Y todo sin el trabajo de mi MJ, que cada día está más cerca. De hecho, creo que si todo va bien, contaremos algún que otro detalle por aquí en cuanto sepamos algo más, y será el tema de la siguiente entrada. Os muestro unas fotitos de la casa, que hace bastante tiempo que no incluyo ninguna prueba gráfica, para que no creáis que en realidad sigo en Torremolinos y me estoy inventando todo esto preso de un aburrimiento superlativo:

MJ en el portal de nuestro nuevo apartamento
MJ en la entrada del apartamento
Salón
Nuestra preciosa terraza (patio para MJ) para el verano
Finalmente, no quisiera despedirme sin una reflexión: qué difícil es para una persona que venga de un país con el nivel de vida de España-Italia-Grecia poder vivir y pagar alquiler aquí unos meses hasta que encuentre trabajo. Es decir, la inversión es muy muy grande, y nadie te asegura que vaya a dar sus frutos y que vayas a conseguir trabajo. Por suerte, nosotros no tuvimos que desembolsar este dineral de alquiler los dos primeros meses, aunque simplemente el dinero que se ha marchado de vivir el día a día aquí es tremendo, de ahí que me permita la licencia de rescatar un post que escribí allá por septiembre, aún desde España, y que ahora vengo a confirmar con esta entrada (Barreras de entrada: dinero). Lo dicho: que a NADIE se le ocurra plantarse aquí a la desesperada, con lo puesto, a ver si "cae la breva". Porque el hostiazo, y disculpen el tono, va a ser de categoría. Quizás me equivoque, quizás haya casos en los que haya salido bien. Pero uno ya está cansado de ver las dos vertientes en "Españoles por el mundo" y "Callejeros viajeros" variados, donde te venden determinada historia sin contarte los detalles. Ni esto es llegar, topar y comprarse un barco y una cabaña en el bosque a los tres días (de ahí mi aviso a los más aventureros respecto a los ahorros), ni esto es morirse de hambre y frío y dormir bajo un puente porque los Noruegos son poco menos que el demonio (de ahí mi advertencia a los más conservadores y crédulos). Hay que especificar, describir las condiciones tanto de número de personas trasladadas, como de nivel de ahorros, como de nivel de preparación (estudios e idiomas), etc... para saber si esto es fácil, difícil, mejor o peor. Espero que esto último haya quedado claro.


Un abrazo a todos y hasta la próxima.

martes, 15 de enero de 2013

Novedades post-navideñas

Hola amigos.

Una vez más me he vuelto a agazapar en el edredón de la flojera y no he sido capaz de publicar nada durante un buen tiempo, no me merezco a esos lectores que incluso se han interesado por el blog y me han pedido nuevas publicaciones. Lo siento amigos, os he fallado pero aquí estoy para intentar enmendar el error.

De nuevo voy a justificarme, no porque me lo exijáis, sino porque lo considero necesario para liberar mi conciencia. La última publicación fue antes de navidades y explicaba mis condiciones laborales. A partir de ahí, entré en un ritmo de actividad diaria difícil de compaginar con el rato que tengo que echar para escribir algo por aquí, así que aprovecharé este post para resumir qué he estado haciendo y qué novedades hay.

En primer lugar, y tratando de no extenderme más allá de lo que mi naturaleza me exige, viajé a España unos días, desde el 21 de diciembre por la tarde-noche hasta el 26 por la tarde que volví a Oslo. MJ me acompañó a la ida pero (des)afortunadamente aún no tiene trabajo, por lo que pudo quedarse hasta el 7 de enero por el sur de España.

Es difícil de explicar la mezcla de sensaciones, el sentimiento agridulce que me generó esta visita. De hecho, mi intención era publicar una entrada con 'reflexiones navideñas' tan pronto como volviera de España, pero no conseguí darle forma en mi cabeza y este post se quedó en el limbo. Básicamente el tema es que en estos días que estuve en España, me sentí bien, con mi gente cerca, con mi gastronomía... pero me sentía un foráneo, un turista, no alguien que está en el lugar donde vive. Y habiendo estado tan sólo menos de tres meses fuera. Claramente creo que todo esto se debe a que mi mente, mis ilusiones de futuro están aquí, en Oslo, y que por tanto por mucho que disfrute no me veo pasando mis próximos años en España. A esto hay que añadirle que, por mucho que uno intenta estar desconectado de la actualidad de mi país de origen, siempre acaba conociendo los últimos detalles, las últimas noticias, y me generan tal rabia que no me siento capaz de imaginarme allí, no lo soportaría.

A pesar de ello, obviamente duele dejar atrás a amigos y a familia, de nuevo, cuando los has tenido ahí, al alcance, pudiendo abrazarlos, pudiendo levantarte y tomar un café con ellos... pero bueno, todo se sobrelleva cuando vuelves a Oslo y entras en el ritmo del día a día. El viaje de vuelta fue una odisea (desde aquí aprovecho para mandar un saludo sincero de mis partes a la familia de la compañía Norwegian, 4 horas y media de retraso el vuelo), pero conseguí llegar sano y salvo. Sano y salvo y con 300kr menos en el bolsillo, ya que el retraso hizo que llegara al centro de Oslo a horas intempestivas en las que el servicio de metro ya había terminado, por lo que tuve que tomar uno de esos económicos (léase la ironía, que está en cursiva) taxis de Oslo (qué caros son los 'malaje').

De España me traje, tras largas conversaciones con MJ, su familia y la mía, una conclusión y una idea principal en mente a ejecutar mientras retomaba el ritmo de trabajo diario en la capital noruega: buscar un apartamento de alquiler. Sí amigos, decidimos que a pesar de sentirnos muy a gusto con nuestra amiga Mari, a la que le agradecemos enormemente todo lo que ha hecho por nosotros, queríamos continuar con esta idea de forjar una vida aquí, a nuestra manera, a nuestro antojo, con nuestras manías y nuestros gustos... y para todo ello tener un apartamento propio es condición indispensable. Además, había otro condicionante con casi el mismo peso que este, y es que queríamos vivir en un sitio mucho mejor situado para ir a trabajar.

Me voy a extender en este aspecto para explicar un poco la geografía de Oslo. Oslo está situada a orillas de un fiordo, que como bien sabéis es un entrante de agua del océano en el continente. Concretamente Oslo está en "la punta" de ese entrante, es decir, en la mayor latitud de este entrante, justo donde termina. Así que Oslo está construida en una 'bahía', y se extiende tanto hacia el norte, como a este y oeste del fiordo, de modo que tiene forma de 'abanico' rodeando este entrante de agua. Termino antes si os pongo la imagen de Google Maps:



Bueno, la casa de Mari donde hemos vivido nuestros tres primeros meses en Noruega está en la zona de Bjerke, podéis ver en el mapa dónde se encuentra (noreste). Pues la gran mayoría de empresas de tecnología e ingeniería están en la zona oeste de Oslo. Por poner ejemplos de nombres y así os van sonando: yo trabajo de Lysaker, donde hay una gran densidad de empresas de tecnología. La expansión de este "parque tecnológico" se está realizando donde antaño se encontraba el aeropuerto de Oslo, en la zona de Fornebu (junto a Lysaker). Pero para más inri, MJ ha contactado ya con un par de empresas (crucemos dedos para que con alguna de ellas la cosa vaya para adelante) y ambas empresas se encuentran en Sandvika, más al suroeste aún. Conclusión: la zona de Bjerke no era la mejor para nosotros. A modo de ejemplo: en mi caso, si tenía suerte y no había retrasos ni perdía ningún metro o tren, mi trayecto consistía en 10 minutos andando hasta la parada del metro, 16 minutos de metro, cambio a la estación de tren, unos 5 minutos de espera y otros 5 minutos de tren. Resumiendo, que necesitaba, como mínimo, casi 40 minutos para ir al trabajo diariamente. Y como ya he especificado, con toda la suerte de que no haya retrasos, muy habituales en esta época del año debido al frío y la nieve. No quiero contaros lo que supondría para MJ, que si finalmente consigue el trabajo en Sandvika tendría que hacer el mismo trayecto y estar en el tren casi 15 minutos en lugar de 5 (la línea de tren sigue esa línea amarilla que une Lysaker con Sandvika).

Dicho todo esto, pensamos que obviamente lo mejor era trasladarse a una zona más al oeste. ¿Pero cuánto? Bueno, establecimos un rango que iba desde Majorstuen - Frogner (muy cerca del centro de Oslo pero al oeste, zona muy de moda) hasta Stabekk, que es una zona que ya no pertenece oficialmente a Oslo y que está a mitad de camino entre Lysaker y Sandvika. Esta decisión no fue fácil, y desde luego no es la obvia, ya que la gente jóven (incluidos la gran mayoría de mis compañeros de trabajo) viven en otras zonas más céntricas, con más ambiente y más "de moda", más 'chic'. Estas zonas son Grünerløkka (aquí se puede encontrar una alta densidad de 'modernitos' o 'hipster', los lectores de mi edad entenderán a qué me refiero), o algunas próximas a la zona universitaria como St. Hanshaugen o Nydalen. Estas zonas están muy bien, y el precio es similar a cualquier otra zona de Oslo si exceptuamos el centro propiamente dicho, que obviamente tiene un precio ligeramente superior, pero es una zona mucho más urbanizada y con peores comunicaciones con la zona empresarial (hay que coger metro y cambiar a tren, o coger un bus de trayecto más largo). Nuestra preferencia, sin embargo, siempre fue una zona tranquila, sin mucho ajetreo, con naturaleza cerca si es posible (nada difícil en Noruega), y mejor comunicada con las empresas, cuanto más directo mejor. Y ahí es donde definimos el rango definitivo de búsqueda de apartamentos. Dicho esto, acudí a la página que vale para todo aquí en Noruega (creo que ya he hablado de ella por aquí), FINN.NO, y empecé a buscar alquileres.

Como hay cientos de cosas que contar acerca de precios, condiciones de los contratos de alquiler, condiciones en que se entregan los pisos, etc... creo conveniente dedicar dentro de poco (espero) un post exclusivamente dedicado a ello, y así como os he prometido contar algo novedoso me sentiré obligado a escribir pronto.

Pero os voy a adelantar el resultado, más que esperado, de todo esto: sí, tenemos nuevo apartamento. Como os he hablado de la geografía, he de deciros que nos decidimos finalmente por un piso en la zona de Skøyen.



Como podéis observar, se encuentra a mitad de camino entre el centro (coincide con el texto de 'Oslo' en el mapa) y la zona de empresas al oeste y suroeste de la ciudad. La situación es envidiable para mi trabajo. De hecho, mis compañeros me han felicitado, a todos les parece ideal para venir a trabajar. Además tiene una comunicación sobresaliente en ambos sentidos, tanto en dirección oeste, como al centro y este de la ciudad. Es más, tenemos la estación de tren a 150 metros, el tranvía pasa como a 10 metros de nuestra casa (con la parada a 50 metros) y hay dos líneas de autobús cuya parada está junto a la estación de tren, una de ellas además línea nocturna, con servicio cada 20 minutos toda la noche los fines de semana. Además hay una zona comercial junto a la estación de tren, con un hipermercado enorme (aunque no es el más barato, a ver si un día publico algo sobre este tema) y muchas tiendas. Lo dicho, situación envidiable. El piso, además, está en unas condiciones magníficas, es una construcción bastante nueva en una urbanización con jardines y alrededores maravillosos, y las dimensiones son perfectas para dos. No quiero adelantar más detalles. A esperar al siguiente post.

Así que amigos, poco más que contar por hoy, me ha quedado el post un poco insulso, lo sé, pero al menos os he hablado de la geografía de Oslo, tanto de la zona centro como de la zona empresarial, información más que valiosa si alguien se plantea hacer lo mismo que nosotros y, como diría mi padre, "buscarse las habichuelas" por la capital de Noruega.

Hasta el próximo post. 

Un abrazo.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Condiciones laborales

Hola amigos.

Una vez más he sido incoherente con mis promesas y he vuelto a tardar una vida y parte de otra en reaparecer por aquí. Reitero mis disculpas, estoy de un flojo que doy asquito. Pero bueno, hoy me encuentro con energía y ganas para que nos adentremos en un tema importante.

Tras la publicación de mi última entrada, donde anunciaba La Gran Noticia de haber encontrado trabajo, surgió una elevada demanda de información acerca de las condiciones de este trabajo, tanto contractuales como en el día a día en el lugar donde desempeño mis funciones. Desde aquí agradecer a Adrián Arcas su enorme interés que generó un buen número de preguntas que me han servido como guía para escribir esto.

Bueno amigos, tiene que quedar claro, antes de entrar en detalle, que todo lo descrito aquí corresponde exclusivamente a mi experiencia personal. Aún así, trataré de generalizar allí donde alcancen mis conocimientos. También prometo intentar no hacer muchas comparaciones con respecto a la situación en España por dos motivos: 1. No tengo apenas experiencia laboral en la empresa privada en España y 2. El fin de este post no es obtener conclusiones a partir de la comparativa, eso lo dejo para ustedes.

Así, no me andaré con más rodeos. Vamos a ello.

  1. Empresa: En este aspecto, como ya comenté en la última entrada, el nombre es lo de menos. Los productos que ofrece la empresa son básicamente soluciones completas para operadores de televisión. Para que todo el mundo lo entienda, la empresa desarrolla unas 'cajas' con toda la tecnología necesaria en su interior para retransmitir canales de televisión. Con estas cajas, llamadas 'cabezales' cualquier operador puede llevar a las casas de todos sus abonados la señal de televisión sea cual sea el medio (por internet, cable, satélite o terrestre). Y cuando digo que desarrolla soluciones, me refiero a todos los aspectos: hardware, software, soporte y mantenimiento.

  2. Posición a desempeñar: Oficialmente en mi contrato dice que soy 'R&D Engineer'. En castellano, ingeniero de I+D. En más castellano aún: ingeniero de investigación y desarrollo. Pero si particularizamos, estoy trabajando en el departamento de software con los drivers de algunas de esas tarjetas que se incluyen en esas 'cajas'. Respecto a conocimientos necesarios para desempeñarlo, pues idea básica de la tecnología de televisión y, evidentemente, saber programar (en mi caso C++). ¿Hasta qué nivel? Yo os prometo que en las entrevistas aseguré que el nivel que tenía era el que había adquirido durante la carrera. Ni más, ni menos. Es decir, no he requerido una experiencia programando en algún lugar (o como hobby en casa) para que me consideren para el puesto. Quizás, para aquellos 'Telecos' que aún estéis estudiando: si tenéis la opción de elegir "Ingeniería del software" como optativa, cogedla. Creo que la valoraron mucho (yo la vendí insistentemente durante la larga entrevista). Y para aquellos que digan: "pues vaya, al final estudias Teleco y acabas picando código" (para los ajenos a Teleco-Informática, "picar código" significa trabajar programando, escribiendo código, que es algo así como un trabajo para informáticos, ese trabajo que un Teleco sólo aceptaría cuando no le queda otra opción). A todos ellos les diría que con sólo unos días en la oficina, y habiendo hecho dos mierdas, no pueden imaginarse lo interesante que puede llegar a ser programar cuando 'el fin' es hacer funcionar una tarjeta como un demodulador de televisión por satélite. Como bien diría mi amigo Perdy (informático con el que he tenido miles de 'piques' acerca de lo agradable o desagradable del concepto de "picar código"), la programación no es más que una herramienta para un fin mucho más completo e interesante. He ahí la cuestión, amigos.

  3. Tipo y duración del contrato: Este aspecto es importante. No estoy seguro de si la duración es la misma para cualquier trabajo en Noruega, pero sí sé que es obligatorio hacer en primer lugar un contrato de prácticas, o mejor llamado 'prueba'. En mi caso este contrato tiene una duración de 6 meses. Pero para que vean (y aquí ya voy a entrar, desgraciadamente, en las comparativas) la diferencia de filosofía, en todo momento te dejan claro que este periodo de pruebas es bidireccional. ¿Qué quiere decir esto? Muy sencillo, la empresa te prueba a ti, y tú pruebas a la empresa. ¿Que a la empresa no le gusta lo que haces? Vas a la calle (avisándote con un mes de antelación). ¿Que a ti no te interesa absolutamente nada lo que haces, o no estás cómodo? Te marchas (avisando con un mes de antelación). Finalizado este periodo, el contrato continua y pasas a formar parte de la plantilla fija de la empresa. En caso de que en este periodo la empresa decida prescindir de tus servicios, te avisaría con tres meses de antelación. Y con respecto al sueldo durante el contrato de pruebas, hablaremos en el apartado especialmente dedicado a ello.

  4. Horario laboral: Aquí es donde los noruegos "lo petan". De verdad. Simplemente por cultura, aquí el horario de oficinas y de cualquier trabajo exceptuando tiendas, supermercados y restaurantes es de jornada intensiva, nada de turnos partidos. Luego, particularizando en cada empresa, esta jornada intensiva tiene unos detalles u otros. Por lo que he podido saber de amigos trabajando también de ingenieros, y en mi caso, existe lo que se conoce como horario flexible. Mi contrato es el habitual de 40 horas semanales. En mi empresa esta flexibilidad funciona de la siguiente manera: yo tengo que estar por narices entre las 9:00 y las 15:00. Y las otras dos horas las elijo yo. Es decir, puedo trabajar de 7:00 a 15:00, de 8:00 a 16:00 (este es el horario que estoy realizando yo), de 8:30 a 16:30, de 9:00 a 17:00... como YO QUIERA. En otras empresas van más allá: flexibilidad absoluta, tú repartes las 40 horas semanales como te dé la gana. E incluso más allá aún: si quieres ir echando horas extras PORQUE TÚ QUIERES, las vas acumulando y luego puedes coger más días libres o de vacaciones. Os aseguro, de corazón, que este es uno de los punto más fuertes. Esa tranquilidad de que si pierdes el metro, o te pilla un atasco, no va a pasar nada. Esa posibilidad de decir: "hoy estoy muerto de sueño, voy a entrar a las 9:00" o "necesito salir pronto para ir de compras, voy a entrar a las 7:00". Eso, amigos, no tiene precio. Y no, en mi empresa no hay control 'oficial' sobre hora de entrada y salida (ni fichamos ni nada). Digamos que la empresa confía en ti. Obviamente, tienen cierto control 'visual' y si te columpias te llamarán la atención. Pero en términos generales, esto es un puntazo.

  5. Idioma en el trabajo: Ya hablé en su momento, y aún desde España, del idioma como "barrera de entrada". Era lo que yo suponía o había podido saber a través de internet o de mi amiga Mari (noruega). Ahora es el momento de corroborarlo. Para acceder al trabajo sólo necesité el inglés. Creo que este es un factor común en el mundo 'ingenieril'. Pero lo cortés no quita lo valiente. Si hablamos de mi empresa, donde en 80 empleados hay 17 nacionalidades distintas, el idioma oficial es el inglés. Obviamente entre noruegos hablan en noruego. Al igual que mi compañera española, mis dos compañeros mexicanos y yo hablamos en español cuando no hay nadie más delante. Pero con el inglés nos apañamos. Dos semanas aproximadamente llevo trabajando allí y ya voy observando la mejora de mi nivel de inglés, algo que al fin y al cabo era de esperar. En otras empresas sí que sé que les interesa que tengas conocimientos de noruego. Probablemente no te exijan más que una base (la que hemos podido adquirir nosotros en los dos cursos de noruego que hemos hecho), pero sí que van a pedirte que vayas trabajando en él y mejorándolo, ya que muchos informes y mucha documentación se maneja en noruego. Pero bueno, en este caso yo he tenido más suerte por un lado, ya que no tengo que esforzarme en mejorar el noruego, y menos suerte por otro, ya que mi trabajo no hará que mejore mi noruego.

  6. En la oficina: Este es otro de los puntos fuertes. Cómo explicarlo. El ambiente en la oficina es más que relajado y distendido. Los compañeros se toman, cada cierto tiempo, sus descansitos y charlan los unos con los otros aquí y allá sin que nadie venga y te pida explicaciones. El 'centro neurálgico' es la máquina de café. Que no es una simple máquina de café: tenemos un montón de comida a nuestra disposición, para cuando queramos y en las cantidades que queramos. Generalmente hay fruta, galletas de mil tipos, pan, embutido, refrescos, zumos, leche y café de diversos tipos. Obviamente todo proporcionado por la empresa. No sé hasta qué punto es normal esto en España, aunque creo que no es muy habitual. A mí, personalmente, es un detalle que me encanta. Insisto, no sólo la comida ofrecida, sino el ambiente de relajación y ausencia de presión que se respira. Estoy convencido que esto hace que la productividad de todos suba y que el sentimiento de "trabajo en equipo" se multiplique.

  7. Actividades organizadas por la empresa: Este es otro apartado que podría estar en blanco en muchísimas empresas del mundo y, especialmente, en España. Pero aquí es muy habitual. La empresa organiza, a lo largo del año, actividades para todos los trabajadores que no hacen más que incentivar el "team building", es decir, que toda la plantilla se sienta parte de una 'familia', que haya buena relación entre los trabajadores, etc. Algo muy típico aquí, y también en mi caso, es organizar un viaje a las montañas, a esquiar. Nosotros iremos a finales de marzo a Trysil, y la compañía paga tanto el viaje como la estancia allí en una enorme cabaña con capacidad para más de 60 personas. También organizan de vez en cuando fiestas o cenas. Además de todas las reuniones 'extraoficiales' que hagan los trabajadores, aunque esto sí que es habitual en cualquier empresa del mundo mundial. Por otro lado, la empresa tiene algunos equipos en determinados deportes. Así, es posible que el año que viene yo esté participando con el equipo de mi empresa en la liga de empresas de fútbol y de balonmano de Oslo. Para los que me conozcan, lo sabrán, pero yo soy un fanático del deporte y todo esto a mi me encanta, de verdad. Me hace sentir muy a gusto en la empresa.

  8. Remuneración (sueldo): Sin entrar en detalles personales, pero os hablaré de en qué números oscila la cosa. En Noruega las cuantías de los sueldos están estipuladas según la categoría del trabajo, la experiencia, etc... por lo que la compañía que sea, si se ciñe a la legalidad (cosa bastante habitual por aquí, no quiero mirar un poquito al sur ni comparar =P), estarán dentro de ese rango estipulado. No lo sé con exactitud, pero el sueldo aproximado del primer contrato de un ingeniero sin experiencia oscila entre las 400.000 y las 500.000 kr anuales brutas. Y vosotros me diréis: muy bien Javi, ¿pero eso en cuántos € netos se traduce? Pues teniendo en cuenta que aquí los impuestos son muy elevados (luego se transforman en multitud de beneficios sociales), al descontar aproximadamente el 38% de impuestos, dividir entre 12 meses y aplicar el cambio a € (1 € ≈ 7 kr), la cosa se va a unos 3000€ netos mensuales. Sí amigos, es una barbaridad, pero tengan en cuenta que la vida aquí es bastante más cara. Aún así, te da para vivir tranquila y desahogadamente. Acerca de pagas extra: aquí no existen como tal, pero existen algunas cosas similares. En junio se recibe algo así como una "paga de vacaciones", aunque aún no tengo claro cuáles son los detalles de la misma. En navidad, lo que hacen es retenerte sólo la mitad de los impuestos, lo que supone un cambio importante en lo que ganas justo antes de navidad. Además, suelen pagarte en torno al 15 de diciembre para que puedas comprar los regalos antes del 24. Como pueden observar, este es otro punto fuerte. Como ya dije en algún otro post, aquí se hace lo que en España no: valorar la mano de obra cualificada. Mayor es tu preparación, mayor es tu sueldo. Tiene lógica, ¿no?

  9. Otros: Este último apartado no es más que un popurrí de detallitos que no sabía dónde englobar. Simplemente, dependiendo de la empresa, aquí se ofrece un regalo de navidad de la empresa. Sí, esto en España ERA habitual (la famosa cesta de navidad), aunque aquí más que una cesta es un detalle (o bien regalos materiales, o bien algún vale con X kr para que te compres lo que quieras en determinadas tiendas). Otro detalle a destacar es que muchas empresas ofrecen gimnasio gratuito para sus trabajadores en el mismo edificio de la oficina. Este es mi caso, por lo que otro detalle más para sentirme muy feliz en mi trabajo. Simplemente salgo de trabajar a las 16:00, bajo varias plantas y tengo mi vestuario, mis duchas y un gimnasio la mar de completo para mi y para todos mis compañeros. Un lujo. Por último, dentro de estas 8 horas de jornada laboral flexible con todos los detalles descrito en el apartado 4, también se incluye una media horita (de nuevo sin ningún tipo de control sobre si es media hora, 20 minutos o 40) para almorzar (a la hora que esta gente almuerza, sobre las 11 de la mañana). Para ello, también tenemos una cantina en el edificio de la oficina (restaurante tipo self-service con el plato del día, diversos bocadillos, ensaladas, sopas, etc). Pero para terminar de tener el detalle contigo, la empresa te recarga mensualmente una tarjeta con (creo) 850 kr (unas 40 kr diarias). Así, si no te columpias cogiendo platos en el self-service, podrás estar todo el mes comiendo el almuerzo sin gastar ni un céntimo. Básicamente el plato del día ronda las 40 kr, de ahí que sea lo que te recarga la empresa. 
Bueno, creo que no se me escapa nada. He tratado de dar todos los detalles que se pueden dar y proporcionar toda la información más útil para todos aquellos que estén interesados, ya sea por curiosidad o por verdadero interés de cara a plantearse seguir nuestros pasos. Si tengo que sacar alguna conclusión (prometí intentar no hacerlo, pero es inevitable), desde luego estas condiciones laborales son "la leche". No se le puede poner más fácil y cómodo al trabajador para que pase 8 horas al día y produzca al ritmo que tiene que producir. Ojalá leyesen esto los que deciden estas condiciones en España, de verdad, porque estoy convencido de que todos y cada uno de estos detalles generan una mayor productividad del trabajador y por tanto un mayor beneficio para la empresa. Al menos así lo veo yo.

Si aún así os sigue picando la curiosidad u os siguen surgiendo algunas dudas o datos que queráis saber, preguntad sin compromiso en los comentarios y, si lo considero interesante, lo incorporaré al post como nuevo apartado. Espero que os haya parecido interesante y os haya servido de ayuda para haceros una idea de cómo se trabaja aquí.

Saludos a todos y hasta la próxima.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

La gran noticia

Hola amigos.

Por fin, sí, ya estoy aquí de nuevo. Ante todo quisiera disculparme ante mis fieles seguidores (los tres o cuatro que tengo) por mi prolongada ausencia. Hay algún que otro motivo que podría valer como justificación de este retraso aunque, siendo honesto, estos motivos se han unido a un ataque repentino de "Flojitirum Agudis" que he tenido que tratar seriamente.

En primer lugar, pocos días después de publicar el último post, vino a visitarnos la familia de MJ: sus padres, su hermana y nuestro sobrino. No podéis imaginar (o quizá sí) la inyección de energía positiva que supuso esta visita. Tener a la gente que te quiere, que se preocupa por ti, tan cerca y que en el ambiente puedas percibir esa sensación de que no caben en sí mismo de orgullo por lo que estamos haciendo, todo eso, amigos, no tiene precio. Así que simplemente por estar con ellos, unido a que evidentemente teníamos que actuar de guías y enseñarles todos esos rincones de la ciudad que ya ha ido describiendo este humilde bloguero, provocó que llegáramos exhaustos a casa cada día y se intensificaran los síntomas de mi flojera aguda a la hora de escribir.

Por cierto, y tengo que hacer aquí un inciso: todo aquel que vaya a visitar Oslo y no tenga una casa en la que quedarse, le recomiendo encarecidamente "Chateau Apartments" para alojarse. Y lo hago por varios motivos: precio (no encontraréis nada más barato), calidad (los apartamentos están amueblados, con pedazo de televisión en el salón, cocina equipada, calefacción a tope y son super amplios), comunicación (tres líneas de tranvía a 5 minutos andando del apartamento que te llevan directamente al centro de Oslo) y especialmente porque tienen cocina (amigos, Oslo es MUY CARO, especialmente para comer en la calle, con lo que podéis ahorrar MUCHO DINERO si compráis en un supermercado y cocináis en el apartamento). Como pueden comprender, mis queridos amigos, esta fue la fórmula que empleó la familia de MJ con fantástico resultado.

En segundo lugar, y aquí podéis empezar a intuir el motivo del título del post, mi ausencia se ha debido a que, como dicen, las buenas noticias siempre vienen de la mano. En este caso, la buena noticia de tener a la familia cerca vino de la mano de una llamada para una entrevista de trabajo para mi. De hecho, estábamos en el apartamento de ellos, una hora después de que se instalaran, cuando recibí esta llamada. De hecho, se produjo una coincidencia de cruce de llamadas entre dos noruegos cuyo apellido era el mismo que en el momento fue difícil de asimilar para mi y que me servirá como anécdota de abuelo cebolleta el resto de mi vida, porque fue inolvidable. 

Básicamente yo llamé a un señor llamado (vamos a cambiar el apellido, por si acaso) E. Olsen para comprobar si había recibido mi CV, y me dijo que le llamara en una hora, que estaba en una reunión. Justo pasada una hora, con el teléfono en la mano para llamar a E. Olsen, me llama otro señor para hacer una entrevista. El señor se llamaba P. Olsen, con lo cuál, y con el handicap del idioma, los confundí, y le conté a P. Olsen todo el rollo que quería contarle a E. Olsen. Conclusión: pasé una vergüenza de muerte al nombrarle a uno la empresa del otro. Pero sin consecuencias graves ya que concerté una cita para el día siguiente.

La empresa en la que hice la entrevista se dedica al desarrollo de productos para emisión de señal de televisión. La entrevista tuvo una duración aproximada de dos horas, y tuve la oportunidad de hablar con mi amigo (P. Olsen) y con dos personas más, la última de ellas hispano-parlante, con lo cuál pude expresarme bastante mejor. Pero en términos generales, salí de la entrevista con un feeling ni bueno ni malo. En ciertas cosas me vi bien, en otras quizás podía haberlo hecho mejor. Esto fue el viernes 16 de noviembre, y prometieron responderme la semana siguiente.

De este modo, me olvidé de los nervios y la tensión de la entrevista y continué toda la semana con la familia de MJ haciendo un poquito de sightseeing (como pueden comprobar, estoy hecho un tío internacional e intercalo palabras en inglés para hacerme el interesante). Finalmente llegó la despedida, siempre triste, pero fue una semana magnífica con la familia.

La llamada de respuesta llegó. No cuando prometieron, ya que pasó la semana siguiente completa y recibí la respuesta el lunes 26. Pero la respuesta fue POSITIVA. Sí amigos, ya había pasado el primer escollo, la primera criba. Me citaron para el miércoles de esa misma semana, y me dijeron que me preparara para el second round: me esperaban entre 4 y 5 horas de entrevista. Yo pensé que era una broma, que era para asustar, que eso no podía ser posible. No amigos, así fue. Llegué el día D a la hora H y mi ya colega P. Olsen me recibió y me explicó que me entrevistarían 5 personas, 4 managers de departamentos de ingeniería o jefes de proyecto y la abogada de la empresa. Para ser sinceros, tengo lagunas en el recuerdo de la entrevista. Sólo os puedo asegurar que fue totalmente agotadora. De los 4 managers, podemos decir que 3 fueron 'suaves'. Con suave me refiero a que me hicieron preguntas medianamente normales, tanto en el aspecto técnico y de formación, como en el aspecto personal-social-emocional. El cuarto manager me dio una paliza tremenda. Preguntas muy específicas sobre teamworking y sobre management (como mola esto de los términos anglosajones) a punta pala, la verdad que me defendí e improvisé todo lo que pude. Finalmente, la abogada me hizo una entrevista estilo psicotécnico. Tus fortalezas, tus debilidades, qué te motiva, qué te desmotiva, qué te frustra, en qué tomas iniciativa, si eres ambicioso, si... tesquiíya! Pero, de nuevo, aguanté el tipo e intenté hacer todo lo posible para conseguir mi objetivo. Entre el tercer y el cuarto entrevistador, me invitaron a comer, y me explicaron cómo funcionaba el tema de la cantina del edificio donde se encuentra la empresa y tal. Obviamente estas señales eran muy positivas dado que parecían dar por hecho que me iba a incorporar. Pero, aún así, necesitas que te lo confirmen oficialmente. Finalmente fueron 4 horas y media de entrevista y salí con unas sensaciones muy positivas. Prometieron contestarme esa misma semana.

No, no me contestaron esa semana. Me tuvieron en vilo todo el fin de semana. Por cierto, ese fin de semana tuvimos varios eventos. Hemos conocido a un chaval alemán en las mismas condiciones que nosotros (sí, los alemanes también emigran) y era su cumpleaños. Salimos a celebrarlo y mejor no os cuento cuánto me costó la broma, pero háganse la idea a 8€ la cerveza (en el sitio más barato de todo el centro). También tuvimos, el sábado, lo que se conoce aquí como un julebord, literalmente, "mesa de navidad". Este término se emplea para las comidas de navidad, ya sean de empresa o la típica comida familiar de nochebuena. ¿Y por qué el 1 de diciembre? Muy sencillo. Christina, la dueña de la habitación donde dormimos MJ y yo, e hija de Mari, se marchaba a Orlando (USA) a trabajar. De hecho, se marchó ayer mismo. Así que, dado que aquí se disfruta y se le tiene mucho apego a esta comida familiar, la adelantamos 23 días para ella. El menú de 'nochebuena' suele ser fijo para los noruegos: Pinekjøtt (cordero), ribbe (costillas de cerdo), medistekaker (albóndigas o filetitos de carne picada de cerdo) y medistepølser (salchichas blancas de cerdo), acompañado de distintas variedades de col, patatas cocidas de diversos tipos, cerveza, vino, y el 'dichoso' akevitt o aquavit. Además, los regalos que deja Nisse (Santa Claus, en noruego) bajo el árbol de navidad se entregan después de la cena. Todo fue muy divertido, y conseguí olvidarme de la tensión de la respuesta sobre el trabajo durante unas pocas horas. Pero el domingo fue MUY LARGO. No podía dejar de pensar en la dichosa respuesta, en si me llamarían o no. 

Pues sí, por fin llegó la respuesta, LA GRAN NOTICIA. El pasado lunes obtuve la respuesta definitiva. Tengo trabajo como ingeniero de I+D en el apartado de software para esta empresa de televisión. Estoy muy contento. De hecho, empiezo mañana mismo. ¡Y ya me han invitado a la julebord de la empresa, que es pasado mañana! Creo que me vendrá muy bien para ir conociendo a mis compañeros e ir adaptándome a la gente con la que compartiré mucho tiempo a partir de ahora. Ya sabéis de anteriores posts lo importante que esto era para nosotros, pero lo reitero. Tener un trabajo cambia muchísimo el punto de vista a la hora de plantearte tu vida en Oslo, en Noruega. Es un país caro, pero un país con altísima calidad de vida para aquellos que tengan ingresos, ya que la relación sueldo-coste de la vida es alta. Por tanto, a partir de ahora MJ y yo viviremos mucho mejor, más relajados, con menos agobios, y podremos realmente desarrollar nuestro futuro aquí. No sé si lo percibís, pero estoy que no quepo en mí, y ya han pasado varios días desde que recibí la noticia.

Uff, vaya tostón de post. Son tantas cosas las que contar de estas últimas dos semanas y media que me estoy extendiendo demasiado. Aún os surgirán interrogantes. Trataré de hacer, como se conoce en internet, un FAQ:

  • ¿Frío? No os podéis hacer una idea. Hemos tenido picos de -16ºC.
  • ¿Pero es insoportable? No. Las casas siguen aguantando la temperatura, el aislamiento es tremendo, y la calefacción más. La chimenea ayuda. Pero muy importante llevar la ropa adecuada, ya hablaremos de esto más adelante.
  • ¿Cómo se llama la empresa? Aquí no lo voy a poner, al igual que no he puesto el nombre de la persona que me contrata, obviamente. Como diría aquel, luego tó se sabe. El que tenga mucho interés se la digo por privado y le puede echar un vistazo a su web, no tengo ningún problema.
  • ¿Cuánto vas a cobrar? Más de 1€ y menos de 2 millones de €. Es poca información, ¿eh? Pues la misma que si os digo "mucho más que en España". Total, es evidente. Pero os aseguro que suficiente para vivir bien en Oslo, donde todo es bastante caro en comparación a España.
  • ¿Y MJ, no encuentra nada? No quiero adelantar acontecimientos. Pero como ella misma tuiteó (y yo le he robado al comienzo del post): las buenas noticias siempre vienen de la mano. Ya contaré algo más en el próximo post. Pero, eso sí, moverse, se está moviendo lo que no está escrito. Y como dicen por ahí (qué refranero estoy hoy): quien siembra, recoge. 
  • ¿Vas a España en navidades? Tampoco quiero prometer nada, pero cabe la posibilidad. Ya informaré personalmente a los interesados. =)

Con esto termina esta densa y larga (demasiado) entrada. Trataré de escribir con mayor frecuencia, aunque primero tengo que encontrar la rutina del horario de trabajo, todo poco a poco. Sólo añadir que mi familia llega mañana: mis padres, mi hermano y mi tío. Y aunque podré dedicarles menos tiempo del que creía, al trabajar mañana, pasado, y tener la cena de navidad de empresa el viernes también, sé que ellos disfrutarán todo y más. Y luego el fin de semana entero con ellos. De nuevo, otra inyección de energía positiva y fuerza para comenzar esta nueva etapa como trabajador en Noruega. 


Muchos saludos a todos.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Primer balance

Hola amigos.

Hace exactamente 40 días que llegamos a Oslo, y creo que es buen momento para realizar el primer balance de nuestra estancia aquí.

Cuando MJ y yo tomamos la decisión de marcharnos a Oslo, ésta no fue una decisión fácil. Esto es obvio. Pero la tomamos por varios motivos. En primer lugar, como ya expliqué en mi Carta abierta a los responsables, la situación actual de España, tanto política como económicamente, negando por completo un futuro para gente joven como nosotros. Pero hay más, mucho más. 

Esta aventura era una ilusión infinita, ya que suponía un cambio radical para nosotros. Un país diametralmente opuesto a España tanto en clima, como en cultura, como en cualquier aspecto que se pueda computar y/o comparar. También un nuevo idioma, dos desde el punto de vista práctico, ya que el inglés sería nuestra única herramienta hasta que desarrolláramos el noruego. 

Esta aventura era un compromiso, tanto con nuestras familias y amigos, como con nuestra familia noruega. Mari, Christina, y todos los que después hemos ido conociendo... nos comprometimos a luchar por esta ilusión, a no darnos por vencidos, a hacer todo lo que estuviera en nuestra mano e incluso más por llevar adelante todo esto y alcanzar nuestros objetivos.

Y por último, esta aventura era, al fin y al cabo, nuestra vida. La oportunidad de ser nosotros mismos, de desarrollarnos como personas, de decidir cuándo, cómo y dónde queremos trabajar, queremos ir o queremos vivir. 

Y no, esto no nos lo va a quitar nadie. 

Todo era hipotético en el periodo previo a nuestro viaje, y estas hipótesis se han ido comprobando una a una. En efecto, estamos en un país que económica y laboralmente tiene cien mil oportunidades más que España. Efectivamente, el cambio radical es tremebundo. Estamos, literalmente, alucinando con esta cultura, como ya habréis podido leer en otras entradas y escuchar en nuestras crónicas semanales en la radio. Estamos aprendiendo idiomas a un ritmo impensable. Respecto al inglés, al ser nuestra única herramienta para comunicarnos, se nos está haciendo cada vez más común, sencillo y cómodo utilizarlo. Respecto al noruego, acabamos de terminar un curso intensivo de iniciación de un mes, y ahora vamos a por el segundo. Ya entendemos muchos carteles o partes de páginas web, ya entendemos a nuestros amigos cuando nos hablan despacito. Y ya conseguimos enlazar algunas frases y expresar algunas cosas del día a día. Además de disfrutar y aprender, estamos, por supuesto, cumpliendo con nuestro compromiso. Y estamos recibiendo tal cantidad de ayuda, de ganas de que nos vaya bien, estamos conociendo a tanta gente dispuesta a que tengamos todo lo mejor, que lo último que podríamos hacer es responder rindiéndonos, tirando la toalla. Ni hablar. Esto no es más que un empuje para seguir luchando por todo esto. Y sí, finalmente, estamos básicamente sintiendo que nos hacemos plenamente dueños de nuestras vidas. Estamos desarrollándonos, madurando, aprendiendo, equivocándonos y solucionando nuestros propios problemas. Y este aprendizaje es impagable.

Quizás todos os preguntéis... vale, Javi, mucho blablabla, pero ¿y qué hay de tu trabajo? ¿No te fuiste a buscar trabajo? Pues sí, amigos, estamos buscando trabajo sin descanso, estamos invirtiendo nuestro dinero y nuestro tiempo no solo en aprender, sino también en conseguir desarrollarnos laboralmente. Pero somos conscientes (y el que no lo sea, es su problema y NO TIENE NI IDEA DE QUÉ VA ESTO), de que este proceso lleva su tiempo. Los CV, las cartas de presentación, las cartas de referencia, los certificados. Sólo conseguir generar estos documentos, perfeccionarlos, adaptarlos a las necesidades de las empresas y posicionarlos adecuadamente (en las propias empresas, en agencias de búsqueda de trabajo, etc) lleva un tiempo enorme. De hecho esta pasada semana pasada y la que viene toca "entrega personal de CV". Nos estamos pateando la ciudad de punta a punta entregando uno a uno los CV en persona, presentándonos y describiendo nuestras capacidades/habilidades. Esto, desde el punto de vista de las empresas, se valora más que un simple email. Y una vez que se tienen los documentos y se posicionan correctamente, toca esperar. Esperar a que las empresas tengan vacantes o necesiten gente nueva, tiempo a que abran y cierren procesos de selección, y tiempo para que finalmente decidan que tú eres el indicado. Todo esto lleva TIEMPO. ¿Cuánto? Ojalá lo supiese. Pero desde luego no van a ser ni dos días, ni dos semanas. ¿Dos meses? Puede. ¿Tres, cuatro, cinco? No lo sé. Pero no voy a desistir. Y que quede claro, no me preocupa qué piense la gente, pero todo aquel que considere que estamos cometiendo un error o que hemos fracasado, me limito a decirle: si estás preocupado por mi, limítate a sumar, a apoyar y a enviar ánimos; si no lo estás, limítate a leernos o escucharnos, y preocúpate por lo tuyo.

Resumiendo, que aquí estamos DE PUTA MADRE, y que vamos a seguir estándolo. Que estamos haciendo lo que queremos hacer, y nos estamos sintiendo muy bien por ello. Así que este primer balance no puede ser más que positivo, y el siguiente será aún más.

Muchas gracias a todos los que, cada día, nos dais vuestro apoyo. Y a los que no, también.

Un saludo a todos.